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Sociedad de Coloproctología del Sur: Fundamentos


Constituir la primera sociedad multidisciplinaria de la ciudad y la región con amplitud de metas y logros que supere las barreras de las disciplinas.

Así como se han creado por necesidad de la práctica diferentes especialidades médicas, la coloproctología no ha escapado desde hace muchos años a este aspecto de la realidad. También es cierto que los requisitos de la práctica de la medicina nos ha llevado paulatinamente a especializarnos como una manera de mejorar la atención de nuestros pacientes. Hay que reconocer que hace falta una especie de lazo de interrelación entre las diferentes disciplinas y especialidades que atienden un paciente con patología coloproctológica para poder abarcarlo como un todo y no una suma de partes. La medicina actualmente no solo atiende pacientes sino que participa, o debería, en la toma de decisiones en la salud pública e individual de la población, atendiendo necesidades de prevención y asistencia fuera del hospital, ámbito por antonomasia de la  práctica de la profesión. Por suerte está cambiando en los últimos tiempos para volcarse justamente  a los aspectos preventivos y de salud pública donde verdaderamente tienen impacto las políticas de salud, así como la reducción de costos de atención por establecer fuertes espacios de anticipación de eventos nosológicos.

Marco teórico


El cirujano colorrectal como factor pronóstico de resultados
La práctica médica en los comienzos del siglo XXI debe abordarse con unos criterios muy distintos a los que han estado vigentes en los últimos años del siglo XX. El profesional de la medicina va a ser un proveedor de servicios médicos, lo que va a exigir una formación en técnicas de gestión y economía de la salud. Igualmente el empirismo científico deberá quedar totalmente abandonado, para que el desarrollo de la práctica médica se fundamente en evidencias científicas, en la llamada "medicina basada en la evidencia".

Por tanto, al médico ya no le van a bastar unos conocimientos básicos para su práctica clínica, sino que como se ha indicado, deberán estar, además, sólidamente fundamentados en evidencias científicas, y deberá familiarizarse con conceptos que han irrumpido con fuerza en la práctica clínica, como la eficiencia, o la efectividad, que deberán aplicarse para evaluar el proceso asistencial, con el objeto de valorar su calidad.

Esta calidad asistencial, como medida de resultados, es un concepto que puede abarcar diversos aspectos como son la calidad técnica (práctica profesional), eficiencia (uso de recursos), calidad percibida (satisfacción del paciente con los servicios prestados, y riesgo (asociado a los servicios dados). Unos podrán ser de más interés para los gestores, y otros para el profesional sanitario, pero al final quedarán estrechamente relacionados, dado que si la calidad técnica (importante para el clínico) es buena, la eficiencia (importante para el gestor) también lo será, e igualmente la calidad percibida por el usuario/cliente también será alta.

Variabilidad de la Práctica Médica
No obstante, y dado que la práctica clínica es realizada en última instancia por un profesional o grupo de profesionales, no suele ser un proceso reproducible y exacto, lo que se traduce en una variabilidad inter e intramédicos, lo que deriva también en una variabilidad de resultados. Esta variabilidad será un reflejo de la aplicación de diferentes criterios técnicos y/o científicos en la atención de un mismo proceso. Si a esta práctica clínica añadimos otro factor, como es la práctica quirúrgica, aun se puede complicar más, dado que como es obvio, a esos conocimientos que van a condicionar la práctica médica y una variabilidad, es preciso añadir una "habilidad manual", que es la base de la práctica quirúrgica.

Centrándonos en uno de los aspectos de la calidad asistencial, como es la calidad técnica, fundamental en la práctica quirúrgica, son muchos los estudios que han venido demostrando como el cirujano se convierte en un factor pronóstico de los resultados, bien como individuo o como grupo.

Un estudio realizado sobre el tratamiento quirúrgico de una patología de alta incidencia en los servicios de urgencias hospitalarias, tanto de nivel secundario como terciario, como es la apendicitis aguda, hoy en día considerada como un proceso subsidiario de abordaje por vía laparoscópica, ha encontrado que el cirujano es un factor pronóstico, aconsejándose sea realizada por cirujanos con experiencia en dicha técnica.

Si nos centramos más en concreto, en la cirugía colorrectal, objetivo de este trabajo, son numerosos los estudios que demuestran una significativa variabilidad de resultados cuando ésta es realizada por cirujanos generales o por cirujanos con especial dedicación a ella. Esta variabilidad puede afectar a un hecho tan importante como la propia mortalidad de la cirugía colorrectal, que siendo del 1.4 % para cirujanos colorrectales se multiplica por cinco cuando es realizada por cirujanos generales.

Considerando el cáncer colorrectal, segundo tumor en frecuencia, las diferencias en su tratamiento son también espectaculares. Estudios realizados en todo el mundo han demostrado como los resultados del tratamiento quirúrgico de estos tumores van a ser significativamente mejores cuando es realizado por cirujanos colorrectales, al conseguir mejores resecciones oncológicas que los cirujanos generales, por lo que el cirujano se convierte en un factor pronóstico de las posibilidades de curación de un paciente con este tipo de tumores.

Igualmente esta variabilidad también es manifiesta en la cirugía de urgencia, siendo su mayor exponente el cáncer colorrectal complicado. Diferentes estudios han demostrado cómo las posibilidades de realizarle a un paciente cirugía curativa en un tiempo, es decir, sin hacerle una colostomía, son muy superiores cuando es operado por cirujanos colorrectales. Por lo tanto, ya no sólo son las posibilidades de curación de un cáncer, sino también la posterior calidad de vida de los pacientes (ser o no portador de una colostomía), y el coste sanitario que de ello se derive (reoperaciones, consultas, material), los que van a depender de quién opere a un paciente, tanto en cirugía programada como de urgencia.

La cirugía de la fístula perianal, frecuente en los servicios de cirugía general, y aparentemente considerada menor, sin embargo no es así. Un estudio realizado en la Universidad de Minnesota, ha puesto de relieve la alta tasa de recidiva y complicaciones que puede tener, especialmente alteraciones de la continencia anal, y como también el cirujano es un factor pronóstico en estos resultados.

Otros aspectos de la cirugía colorrectal, como son el empleo de técnicas diagnósticas cada vez más sofisticadas: manometría anorrectal, estudios electrofisiológicos, videodefecografía, ecografía endorrectal, así como técnicas de rehabilitación del suelo pelviano y del esfínter anal, también deben ser realizadas e interpretadas por personal entrenado en esta patología, lo que permitirá un uso racional de estos recursos.

Todos estos datos en suma, vienen a expresar la progresiva tendencia de la cirugía hacia la especialización, o expertos que crean por su función la especialidad, que van a realizar una práctica médica (quirúrgica) de una mayor calidad y a un menor coste.

Guías de Práctica Clínica
Como se ha ido exponiendo, el progreso científico y técnico de la especialidad de Cirugía General, está ocurriendo a un ritmo vertiginoso, que se traduce en avances e innovaciones que pueden repercutir en la actividad profesional, convirtiendo prácticas clínicas consideradas idóneas en inadecuadas. Esta necesidad de que los profesionales estén bien informados, y de forma continua, es una demanda de la propia sociedad. Sin embargo no resulta fácil estar bien informado, ya que ante la avalancha informativa, muchas veces interesada, es difícil distinguir niveles de evidencia. Como forma de ayudar a los profesionales en este laberinto informativo, las guías de práctica clínica elaboradas por grupos de expertos, se convierten en una inestimable ayuda para el profesional de la medicina.

Estas guías cumplen varios objetivos: Orientar en la toma de decisiones clínicas correctas, Mejorar la calidad de la práctica médica, Promover la adecuada utilización de las tecnologías médicas, Guiar en la priorización de la distribución de recursos y Reducir riesgos de litigios legales.

Siguiendo estos criterios, la Sección de Coloproctología de la Asociación Española de Cirujanos, acaba de editar unas Guías Clínicas, que en palabras del Presidente de dicha Asociación, pretenden de una forma clara, concisa y práctica, condensar el estado actual del conocimiento sobre los procedimientos diagnóstico-terapéuticos a utilizar ante los problemas clínicos de cada día, en este caso de la práctica de la Cirugía Colorrectal.

Estándares de Calidad
Obviamente el desarrollo de estas especialidades y la edición de guías de práctica clínica, tiene como objetivo final el conseguir la máxima calidad asistencial en cirugía colorrectal. Para poder evaluarla es necesaria la elaboración de unos estándares de calidad. Sin embargo no es fácil establecer unos valores cuantitativos que sirvan de referencia para comparar como individuo o como grupo el nivel asistencial, dado que deberán estar avalados por una clara evidencia científica, sobre la base de estudios prospectivos aleatorizados o sobre la base de exhaustivos meta-análisis. No obstante y progresivamente se irán elaborando por las distintas organizaciones científicas esos números mágicos que sirvan de escala de medida, y no solo porque el propio profesional de la cirugía lo quiera conocer, sino porque la sociedad lo va a exigir en aras precisamente de esa mayor eficiencia, eficacia y efectividad.

Ya se han elaborado dentro de la cirugía colorrectal algunos estándares, concretamente los referidos al tratamiento quirúrgico del cáncer de recto, quizás uno de los aspectos en los que es más importante que el cirujano colorrectal sepa demostrar su calidad asistencial. El Royal College of Surgeons of England & Association of Coloproctology of Great Britain and Ireland publicaron en el año 1996 una guía del tratamiento del cáncer colorrectal, incluyendo unos estándares para el tratamiento del cáncer de recto. También la Sección de Coloproctología de la Asociación Española de Cirujanos, ha incluido unos estándares de calidad para el tratamiento quirúrgico de estos tumores, en las Guías de Práctica clínica publicadas por dicha sociedad, y que son similares a los británicos.

Los estándares considerados como idóneos para el tratamiento quirúrgico del cáncer colorrectal serían: mortalidad <5%, dehiscencia anastomótica <4% (<8% para el cáncer de recto), infección de herida <10%, recidiva local <10%, cirugía conservadora de esfínteres >80% (60% en tercio inferior).

La consecución de estos ambiciosos estándares de calidad no van a depender de un factor individual exclusivamente, sino que generalmente guardan estrecha relación con un equipo multidisciplinar, que englobe personal facultativo de diferentes especialidades médico-quirúrgicas (cirujano colorrectal , oncólogo, patólogo), así como el resto de personal no facultativo necesario para desarrollar toda esta compleja labor asistencial (enfermería, ostoma-terapeuta).

Además, el aumento de la incidencia de ciertos procesos como el cáncer colorrectal, la enfermedad inflamatoria intestinal, o la creciente demanda asistencial de patología funcional como la incontinencia anal, así como el incremento tecnológico para el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades colorrectales, están condicionando que se tengan que configurar unidades de coloproctología para el abordaje multidisciplinario de la patología colorrectal.

Conclusión
La consecución de un objetivo de calidad asistencial en coloproctología, tanto desde el punto de vista clínico como de gestión, solo se puede conseguir con la creación de unidades de coloproctología multidisciplinares, en las que el cirujano colorrectal superespecializado, va a tener un destacado papel como factor pronóstico favorable o positivo para los resultados finales.

Objetivos


  • Promover la especialidad de Coloproctología como integrante de un grupo multidisciplinario.

  • Crear y evaluar permanentemente guías de atención para pacientes.

  • Llevar un registro de toda la actividad de la especialidad en la región y la ciudad para poder evaluar y mejorar las prácticas.

  • Delimitar, normatizar y sistematizar las prácticas dentro de la especialidad de Coloproctología.

  • Asistir al perfeccionamiento constante de los profesionales de las especialidades afines a la Coloproctología.

  • Velar por la calidad de los profesionales que integran esta sociedad.

Específicos 

  1. Normatizar las prácticas.
  2. Evaluar constantemente el producto tanto como el proceso. Tratar de lograr las normas estandarizadas de calidad de atención.
  3. Reducir los gastos por consumos, inapropiados o excesivos, con fundamento científico, técnico ni práctico.
  4. Aumentar el ingreso de recursos genuinos a través de una clara política de expansión de servicios a los clientes.
  5. Establecer políticas claras y programas de seguimiento y prevención así como de atención primaria.
  6. Bajar las tasas de morbi-mortalidad

 

Alcances de la especialidad


La coloproctología estudia, diagnostica y trata todos los aspectos que involucran al colon, recto y ano. Se incluyen aquí los trastornos genéticos, inflamatorios, funcionales, tumorales. Abarca los aspectos epidemiológicos, sociales, biológicos, económicos, de gestión y organización.

 Requisitos para ser miembro


  • Tipos de miembro: Adherente, Titular, Fundador

  • Los adherentes tienen voz pero no voto

  • Los titulares voz y voto

  • Los fundadores voz y voto

  • Ser aceptado por la Comisión Directiva.

  • Demostrar estar comprometido con el ejercicio de la Coloproctología

  • Tener suficientes credenciales académicas y científicas que acrediten al postulante para integrarse a la Sociedad.

  • Causa de cesantía: además de las ya establecidas,

  • No haber presentado un trabajo científico en los dos últimos años.

  • No participar activamente en las reuniones científicas de la Sociedad.

 Integración de la Comisión Directiva


  • Presidente

  • Vicepresidente

  • Secretario

  • Tesorero

  • Vocal

  • Secretaria administrativa

 

 
 

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